Tu pausa de 5 minutos con el Arco Calma. Hazla al acabar tu jornada, después de muchas horas de pantalla o antes de dormir. Solo necesitas un hueco tranquilo y una superficie firme: el suelo con una esterilla, la cama o el sofá.
Antes de empezar
- El Arco Calma tiene dos lados: el lado suave (curva abierta) para empezar, y el lado intenso (curva más cerrada) cuando ya te hayas acostumbrado.
- Las primeras veces, quédate con 2 o 3 minutos.
- Si notas mareo, hormigueo o molestias, para.
Minuto 0: colócate
Túmbate boca arriba con las rodillas flexionadas y los pies apoyados. Coloca el Arco bajo la nuca, justo donde el cuello se une con la cabeza, con los bultos hacia arriba. Deja que la cabeza descanse sobre la curva sin hacer fuerza.
Minutos 1 y 2: respira
Cierra los ojos. Inspira por la nariz en 4 tiempos, aguanta 2 y suelta el aire por la boca en 6 tiempos. Con cada exhalación, deja caer los hombros hacia el suelo.
Minuto 3: gira despacio
Gira la cabeza muy despacio hacia la derecha, como si dijeras "no" a cámara lenta. Vuelve al centro y gira a la izquierda. Repite 5 veces a cada lado, sin forzar.
Minuto 4: asiente
Mete un poco la barbilla hacia el pecho y vuelve a soltar, como un "sí" muy pequeño. 8 repeticiones lentas.
Minuto 5: quietud
Quédate quieta, brazos a los lados, palmas hacia arriba. Solo respira. Al terminar, ponte de lado antes de levantarte, sin incorporarte de golpe.
Para que se convierta en hábito
- Átalo a algo que ya haces: al apagar el portátil o al ponerte el pijama.
- Deja el Arco a la vista, no en un cajón.
- Mejor 5 minutos cada día que 30 un día suelto.
El Arco Calma no es un producto sanitario. Si tienes una lesión o dolor persistente, consulta a un profesional antes de usarlo.